Telgopor, resina poliester, fibra sintética, pintura poliuretánica
96 x 150 x 130 cm.
Esta obra surge de la identificación de los componentes que, al interior de una computadora, hacen posible la comunicación. Pequeños dispositivos electrónicos, resistencias, capacitores, entre otros, realizan operaciones técnicas específicas: almacenan, regulan y conducen la corriente eléctrica dentro de un circuito, permitiendo la transmisión de codificaciones que luego son interpretadas como lenguaje.
A partir de este sistema, la obra cree objetos escultóricos inertes realizados en tergopol y masilla, que conservan la apariencia formal de los dispositivos originales sobredimensionados. Al ser despojadas de su función operativa, estas piezas abandonan su condición de componente para convertirse en representación: ya no comunican, sino que señalan la posibilidad misma de la comunicación. Estas nuevas piezas dejan su función de componente para representar esa relación (la posibilidad de la comunicación), esto es una modificación de uso en signo.
